A comienzos de 2025, Hadeel Zourub enfrentó una tragedia indescriptible al perder a su hijo de seis años en Gaza, mientras aguardaba su evacuación para recibir tratamiento médico. La escasez de medicamentos y la falta de recursos dejaron a su otra hija, Lana, en una situación crítica, ya que padece la misma enfermedad renal rara. El número de pacientes que requieren evacuación médica en Gaza ha alcanzado niveles alarmantes, con más de 18,500 personas, incluyendo enfermos de cáncer y enfermedades raras, que dependen de una respuesta internacional que, hasta ahora, ha sido insuficiente.
La Organización Mundial de la Salud ha hecho un llamado urgente para aumentar las evacuaciones médicas, advirtiendo que muchos se encuentran en listas de espera interminables en un sistema de salud colapsado debido al bloqueo israelí. La situación se complica aún más con la reciente decisión de las autoridades israelíes de restringir el acceso de 37 organizaciones humanitarias a Gaza, incluyendo Médicos Sin Fronteras, lo que podría dejar a cientos de miles sin atención médica esencial. Mientras tanto, solo una fracción de estos pacientes ha sido evacuada a Europa, con una evidente disparidad en la respuesta de los países de la UE, donde Alemania ha acogido a uno solo, evidenciando una falta de solidaridad en momentos de crisis.
En medio de este caos, los esfuerzos de evacuación son lentos y dificultosos. Recientemente, médicos españoles ayudaron a trasladar a 13 pacientes a hospitales en España, donde llegaron agotados y traumatizados, buscando escapar de un ambiente desolador. Sin embargo, la realidad es que muchos otros continúan a la espera de ayuda, lo que resalta no solo la urgencia de una respuesta inmediata, sino también la imperiosa necesidad de una coordinación internacional más eficaz para salvaguardar la vida de los ciudadanos gazatíes.
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