
Confesión Profunda: Entre la Culpabilidad y la Conciencia Colectiva de los Acusados
En un angustiante giro de los acontecimientos, Dominique Pelicot admitió ante el tribunal en Aviñón, Francia, su culpabilidad de violar a su propia esposa, Gisèle Pelicot, a quien, según afirmaciones, drogaba para luego ofrecerla a decenas de hombres que también la abusaban sexualmente. Durante la audiencia del martes, Pelicot se autodenominó un «violador», etiqueta que extendió a los demás acusados

















