
Las palabras de la viuda de Manuel Martín-Oar, el primer soldado caído en Irak: «No me arrepiento de su partida. Como militar, debes ir adonde te envían».
El contralmirante se mostró entusiasmado ante su esposa al contarle la noticia de que iba a Irak. Para él, era una oportunidad única, llena de retos y compromisos, pero también de grandes oportunidades en una zona del mundo en la que pocos tienen la fortuna de trabajar. A pesar de las tensiones políticas y militares que se suceden en Oriente

















