Fraude de 80.000 euros en una transacción de metal: la Guardia Civil desmantela una trama de suplantación en Murcia y Alicante
Una estafa bien orquestada, que supera los 80.000 euros, ha sido desarticulada por la Guardia Civil tras meses de investigación. Los hechos se remontan a mayo de 2025, cuando una empresa murciana dedicada al sector del acero, ubicada en la Vega Media del Segura, denunció un engaño en una operación comercial. Los implicados, según las pesquisas, se habrían valido de identidades falsas y de la credibilidad de una compañía alicantina ya inactiva para llevarse toneladas de material metálico sin pagar.
La operación, bautizada como Rajods, fue liderada por el Área de Investigación del Puesto Principal de Dolores (Alicante) y tuvo su punto de partida en la denuncia de la empresa afectada. Esta había cerrado un trato con una supuesta firma del Baix Vinalopó por más de 80.000 euros en material, sin imaginar que caía en una trampa.
El engaño: identidades falsas y material vendido a bajo costo
Las pesquisas revelaron un doble fraude: la empresa alicantina señalada como compradora llevaba meses cerrada, y su antiguo gerente desconocía por completo la operación. Los estafadores, con astucia, suplantaron tanto la identidad de la compañía como la de su representante legal, aprovechando su solvencia financiera anterior para evitar sospechas. El material, compuesto por 40 toneladas de correas galvanizadas y 25 toneladas de chapa ondulada, fue recibido en un almacén de Torre Pacheco (Murcia) y vendido rápidamente a precios muy inferiores a los del mercado, dificultando su rastreo.
Pero el plan iba más allá. Los investigadores descubrieron que los presuntos estafadores también habían utilizado la identidad de un tercero, ajeno al caso, para contratar líneas telefónicas prepago y comunicarse sin levantar alertas. Una estrategia pensada para evadir a las autoridades y retrasar su localización.
La colaboración ciudadana, clave en las detenciones
El caso dio un giro decisivo gracias a testigos que aportaron descripciones detalladas de los implicados, lo que permitió a los agentes identificar a uno de los presuntos autores y proceder a las primeras detenciones. Los arrestos se materializaron en julio, con dos hombres detenidos y otros tres investigados, todos ellos con edades comprendidas entre los 38 y los 67 años. Algunos ya tenían antecedentes por delitos similares.
Entre lo incautado figuran partes del material robado, localizado en propiedades de Torre Pacheco, Campos del Río y Archena, todas en la provincia de Murcia. Tras su puesta en libertad provisional, el caso fue enviado al Juzgado de Instrucción de Orihuela (Alicante), donde se investigan los presuntos delitos de usurpación de estado civil y estafa.
Este caso no solo revela la sofisticación de las redes de fraude, sino también la importancia de la colaboración ciudadana y la perseverancia de los investigadores para desenmascarar a quienes operan en las sombras. Mientras la justicia avanza, la empresa afectada intenta recuperarse de un golpe que evidencia los riesgos del comercio de alto valor en un mundo donde las identidades pueden ser, a veces, solo un disfraz.