La despoblación en zonas rurales es un problema auténtico. La ONU ya calcula que para el 2050, el 68% de la población mundial vivirá en zonas urbanas. En España, el Banco Mundial calcula que, actualmente, ese porcentaje está cerca del 80%. Esto implica que en el 90% del territorio nacional solamente vive el 20% de la población.

La electricidad conectando a la España vaciada: se consolida el teletrabajo en entornos rurales y segundas residencias 1

La pandemia ha venido a revertir parte de esta tendencia. Son muchas las empresas que apostaron al teletrabajo. De acuerdo a un estudio de Randstad, en España teletrabaja actualmente el doble de personas que en 2019.

“Ante esta inesperada situación, muchos trabajadores han aprovechado y se han desplazado a entornos rurales como los de la España vaciada, cansados de las grandes ciudades, tanto por el estrés que les produce su ritmo frenético como por el alto precio de la vivienda. Es evidente, pero debemos recordar que, de no ser por la electricidad, teletrabajar desde cualquier punto de España no sería posible”, afirma el Foro para la Electrificación.

La pandemia de coronavirus reforzó el interés de los españoles por aquellas viviendas ubicadas en municipios de menos de 5.000 habitantes, y lo corrobora un estudio publicado por el portal inmobiliario idealista. En noviembre de 2020, el 14,8% de todas las búsquedas de casas realizadas en dicho portal, se produjo para estas localidades. En junio, en pleno proceso de desescalada, el porcentaje se ubicó en el 13,2%. La diferencia es todavía mayor si se compara con el dato de enero de 2020, cuando los pueblos concentraban el 10,1% de las búsquedas. Y es que el precio de la vivienda en los municipios pequeños es un 52% ma´s bajo que la media nacional.

“La disponibilidad de energía eléctrica en cualquier entorno rural nos permite mejorar nuestra calidad de vida, acceder a la tecnología y estar conectados para trabajar. Por ello, un aumento de la electrificación puede ayudar a solucionar el problema de la España vaciada, porque hablamos de una actividad que tiene presencia en todo el territorio, gracias a unas infraestructuras de redes que llegan a todos los pueblos de España”, apunta el Foro para la Electrificación.

En la actualidad, el 99,8% de la población cuenta con acceso a 4G, según datos del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital que fueron publicados en el informe Cobertura de banda ancha en España del año 2019. Mientras que un 88% dispone de fibra óptica. Esta última tecnología llega al 71% en zonas rurales.

De esta manera, la tendencia del teletrabajo se seguirá afianzando en los próximos meses. Y es que, de acuerdo al último análisis de Alares y Fundación Alares, hoy en día el 80% de los directivos/as permitirían que su plantilla realice un cambio de residencia. “Vivir en la ciudad donde está localizada la empresa ha pasado ya a un segundo plano. Contamos con la infraestructura necesaria para teletrabajar desde donde queramos”, añade el Foro para la Electrificación.

Con este panorama, se abre un nuevo escenario: el de los nómadas digitales, convertidos en turistas y personas trabajadoras al mismo tiempo. Una de cada dos personas tiene pensado viajar y teletrabajar alguna vez durante julio y agosto, y es que el 54% considera que, después de un año, el teletrabajo sigue teniendo mayores beneficios a trabajar de manera presencial, según el mismo estudio.

“Las personas trabajadoras están demandando planes de conciliación de teletrabajo y vida personal. Para ello, es necesario habilitar esquemas económicos y sociales que hagan posible ofrecer un esquema de vida viable, que permita desarrollar proyectos personales, familiares o profesionales, con una mayor satisfacción desde cualquier lugar. Estos esquemas económicos y sociales deben mirar al futuro, y el futuro es la electrificación con una energía eléctrica limpia, que debe ser competitiva, sin exceso de carga fiscal y equiparable a cualquier otro producto energético. Por ello, la España vaciada solo tiene aspectos que ganar gracias a la electrificación”, concluye el Foro para la Electrificación.