Las agencias del sector inmobiliario volvieron a operar con relativa normalidad a partir del 11 de mayo, cuando se habilitaron las visitas a los inmuebles. Desde entonces, “el mercado de operaciones de venta en el sector inmobiliario residencial se ha recuperado apenas en torno al 20-25% desde mediados de mayo, lo que supone una caída del 75%”, asegura Emiliano Bermúdez, subdirector general de donpiso, empresa decana del sector de la intermediación inmobiliaria en España.

Mientras en la época pre-COVID19 se vendían 43.000 viviendas en un mes, ahora el volumen de transacciones mensual no supera las 15.000.  Bermúdez, subdirector general de donpiso, estima que esta caída en las operaciones “irá disminuyendo a partir de septiembre, cuando se prevé que el mercado entre en una tendencia de recuperación que se consolidará en el último trimestre del año”.

En este contexto, desde donpiso se prevé que el repunte en positivo del sector se podrá ver recién “durante el primer y segundo trimestre del 2021, cuando el mercado inmobiliario volverá a situarse en una fase expansiva real, impulsado por un fuerte crecimiento de la economía”.

En términos anuales, donpiso calcula que se cerrará 2020 “con un volumen de ventas por debajo de las 400.000 viviendas, en comparación con 2019, cuando se registraron 501.000 operaciones”. Esto supondrá una caída del 20-25%.

Ajuste a la baja en los precios del 10%

Sin embargo, y pese a las dificultades que está atravesando el sector del real estate, no hay una previsión de caída abrupta en cuanto a los precios. “Mantenemos la previsión de bajada en tasa interanual de precios en el mercado nacional de alrededor del 10%. Las grandes ciudades como Barcelona y Madrid registrarán una recuperación de la demanda importante lo que contribuirá a que los precios no bajen más del 10%”, comenta Bermúdez.

La caída en los precios resultará de dos cuestiones lógicas de equilibrio de mercado, que es la relación oferta-demanda: “por un lado, la oferta se verá enriquecida por la caída del mercado turístico, lo que alimentará la oferta de producto inmobiliario; mientras que la demanda -sobre todo en inmuebles del segmento de precios medio y medio-bajo, registrará un nivel de destrucción importante; esta tensión es la que generará caída en los precios”, explica el subdirector de donpiso. Sin embargo, esta reducción en los precios recién se verá a partir de septiembre.

“De momento los propietarios se están resistiendo a bajar precios y pasarán dos o tres meses hasta que el ajuste se produzca”, vaticina el experto inmobiliario.

La franquicia, resguardo para los agentes pequeños

El modelo de franquicia continuará siendo un formato de garantía y futuro en el sector inmobiliario. Así es que donpiso vaticina que “muchas agencias pequeñas necesitarán de grandes marcas que puedan dar ciertas garantías de continuidad y proyección”, según Emiliano Bermúdez.  Por este motivo, se prevé que habrá una recuperación en cuanto a las aperturas de nuevas oficinas bajo este modelo a partir de septiembre.

Incremento en las tasas de morosidad y reajuste en las líneas de financiación

Otro tema recurrente y que genera preocupación en el sector es la morosidad y el acceso al crédito. Desde donpiso se pronostica que la tasa de morosidad tanto en el pago de alquileres como de las cuotas de las hipotecas “aumentará, y esa tasa será una de las circunstancias que encenderá la alerta en las entidades bancarias. Por este motivo se darán créditos hipotecarios con más cautela y se extremarán las condiciones de riesgo a la hora de otorgar financiación”, asegura Bermúdez.

La previsión sobre el incremento en los niveles de morosidad está vinculada a un aumento de la tasa de desempleo, crecimiento de los niveles de pobreza y reducción de los ingresos de la población española, en general. A todo esto -añade Bermúdez- se suma un factor influyente que es la subida del Euríbor, que ha encarecido por tercer mes consecutivo las hipotecas.

Reducción del mercado inmobiliario

En cuanto al sector de la intermediación inmobiliaria, donpiso asegura que muchas agencias pasarán serias dificultades para mantener la rentabilidad de sus negocios, sobre todo, entre aquellas con escaso pulmón financiero y pocas capacidades para competir en un mercado más reducido y complicado.

Como consecuencia de ello, “podrían desaparecer entre 10.000 y 15.000 agencias inmobiliarias en el mercado nacional, lo que supondría un aumento del desempleo en el sector de hasta un 25%, afectando a más de 35.000 profesionales”, lamenta Bermúdez.