Bulgaria ha finalizado sin éxito la búsqueda de los diez tripulantes del carguero Alfa Watan, que se hundió en el mar Negro tras un ataque con drones, dejando en vilo la seguridad marítima en la región. La operación de rescate, que se realizó a 70 millas náuticas de la costa búlgara, concluyó oficialmente el martes con la declaración del responsable de emergencias, Rumen Nikolov, quien lamentó la falta de rastro de los marineros. Este buque, navegando de Egipto a Rumanía bajo bandera togolesa y propiedad turca, sufrió el ataque en plena zona económica exclusiva de Bulgaria.
La inquietud no solo recae sobre los desaparecidos, sino también en la posible contaminación del mar por el vertido del combustible del navío, que podría alcanzar hasta 500 toneladas. Las autoridades búlgaras han comenzado a realizar muestreos de agua en áreas costeras cercanas, detectando hasta el momento una contaminación mínima. En un contexto más amplio, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski ha atribuido el ataque a fuerzas rusas, lo que eleva aún más las tensiones en la región.
En paralelo, otro carguero, el Able, también ha sido alcanzado por el ataque y se encuentra a la deriva con riesgos de hundimiento. Mientras tanto, los 18 tripulantes de este segundo buque, de nacionalidad turca e india, fueron rescatados, aunque uno de ellos permanece en estado crítico en un hospital de Varna. Este incidente ha llevado a la presidenta búlgara a convocar una reunión del Consejo Consultivo de Seguridad Nacional para abordar los temas de seguridad marítima resultantes de la guerra en Ucrania.
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