Desde hace tiempo, la Asociación para el Desarrollo Sostenible “Valle de Alcudia”, viene trabajando para potencia el turismo de la zona, donde destaca el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona, pero que también cuenta con importantes atractivos históricos, culturales, gastronómicos o artesanos.

El objetivo final es generar una dinámica de visitas y pernoctaciones pero para ello es primordial poder ofrecer plazas suficientes de alojamiento para los turistas rurales. Almodóvar del Campo es un claro ejemplo, una localidad que ha pasado de no tener ninguna cama a disponer casi 80 camas para los turistas que visiten la zona.

Y reconoce el enorme esfuerzo que supone, “en los tiempos que estamos, meterte en una inversión tan grande”, algo que requiere de un plan de viabilidad económica “afianzado” en el que quede claro “a quién dirigirte”. Por eso, a la hora de aspirar a fondos LEADER, de hasta un 45% de la inversión total en este tipo de emprendimiento, se requiere de una línea de negocio y previsión de funcionamiento férreo e inequívoco.

“Es importante porque desde el Grupo de Desarrollo Rural pretendemos que estos alojamientos, restauración y productos turísticos, vayan dirigidos a un tipo de cliente de clase media o familias, pequeños grupos que, sobre todo, sean respetuosos con el medio ambiente, que crean en la conservación de los espacios naturales y, sobretodo, que quieran convivir con las tradiciones y con el medio rural”, enfatiza Manzanares.

Emprendiendo en el corazón de Almodóvar del Campo

Y así, bajo esta fórmula magistral que da pie a que puedan mantenerse los pueblos con su gente y con su cultura, con su tradición, sacando valor a esta etnografía y patrimonio, la última en sumarse al catálogo de destinos para pernoctar, en un antiguo inmueble solariego de Almodóvar del Campo, que data de finales XVIII, es Inés Casa Rural.

Emplazada frente a la Casa de la Marquesa, en la privilegiada calle Corredera, secular vía urbana que cruza el casco histórico, por donde discurren procesiones y encierros, a apenas 150 metros de la Plaza Mayor, la morada cobija nueve habitaciones dobles, ubicadas alrededor de su patio central, cuatro en planta baja y cinco en la superior, así como tres suites con grandes balcones presidiendo la fachada. En total, hasta 27 plazas.

En sus apenas dos años de andadura, el alojamiento se ha revelado por lo exquisito de sus aposentos y rincones, ofreciendo una agradable estancia de tintes ilustrados y decimonónicos, a los que contribuye la original y señorial escalera del lugar, la estructura del patio con galería o las baldosas hidráulicas ‘vintage’ acordes al lugar.

Un salón comedor y otro de carácter familiar, destinado al descanso y disfrute de los huéspedes, completan unas estancias interiores que dan paso al aludido patio central, también guarda el regusto del pasado y permite llegar al antiguo corral, rehabilitado para ubicar una piscina y el jacuzzi tan socorridos durante los meses de estío.

Además, desde este lugar se accede a la cueva, uno de los espacios más originales por su gran longitud o reminiscencias árabes, horadada en laberínticas galerías de la lava que derramó la erupción del volcán [hoy laguna] y acondicionada con gran mimo en lo que antaño se dedicaba a conservar alimentos y a hacer buen vino de la tierra.

El LEADER, la puerta para invertir con garantías en la comarca

Tan monumental rehabilitación, en la que se ha respetado lo más añejo del inmueble para afianzar su espíritu señorial, pero incorporando todas las exigencias y comodidades del siglo XXI, ha sido posible merced a unas ayudas del LEADER que afianzaron la disposición de sus promotores cuando tantearon en un inicio acometer la empresa.

“La verdad es que nos han ayudado, porque un grano no hace granero como se suele decir, pero hace montonero, es decir, el granito de arena que nos han puesto ellos ha supuesto una ayuda importante”, explica Antonio Izquierdo, uno de los integrantes de la familia que decidió invertir.

Agradece por tanto todo el apoyo y asesoramiento que encontraron en los técnicos del CEDER del Valle de y Alcudia y Sierra Madrona a la hora de tramitar el expediente de ayudas hasta que se materializó en parte de la financiación. “Te dan un empujoncito para arrancar bastante interesante porque cuesta mucho dinero”, afirma.

Uno de los requisitos a la hora de que el LEADER recale en un proyecto en concreto es que haya una generación efectiva de empleo, algo que ha sido así también en este caso, donde, además, en apenas unos días, va a comenzar a funcionar un servicio propio de restauración y concina, propiciando así en total la suma de cinco personas contratadas.

Todo lo cual suma gratas experiencias conforme atestiguan los “fabulosos comentarios que sobre nosotros dejan muchos clientes en sitios como Booking o Google” y en redes sociales, algo que se reafirma cuando “mucha gente repite y nos envía a otros clientes por su recomendación. Eso también es muy bonito, sin duda, la mejor recompensa”.

Un esfuerzo que ha merecido la pena

Y es que todos los alicientes encandilan a decenas de clientes, sobre todo, familias, con niños en una gran mayoría de casos, pero también a parejas y a grupos, con edades desde los 38 años, que encuentran en las ajustadas tarifas de Inés Casa Rural, la alternativa asequible en calidad y trato que aquí se ofrece con respecto a otros destinos.

“Más que nada queremos potenciar el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona”, explica Antonio, cuyo optimismo no solo se basa en el bagaje alcanzado hasta ahora, sino a su convencimiento de que “esta comarca tiene un potencial grande y creo que poco Almodóvar del Campo y su entorno van a ser conocidas en toda España”.

Y paradojas de esta época de pandemia en que está contraindicada la masificación en destinos turísticos, es la grata “sorpresa, incluso para mis compañeras María José y Conchi [Sendarrubias y Sánchez, respectivamente, gerentes de los otros alojamientos rurales en la localidad], porque la verdad es que hemos estado completos este verano”.

Izquierdo recalca que las existentes en Almodóvar del Campo “no son casas rurales normales, sino que cada una tiene su encanto y no se ven normalmente en otros sitios y eso llama también mucho la atención de la gente de fuera, recomendando un pueblecito con estas casas rurales, donde se come y se está de maravilla y luego, encima, tiene muchos recursos como senderismo, hacer bicicleta, hacer moto, …”.

Una oportunidad, añade, para el resto de la población porque “el dinero se queda aquí en el pueblo y eso, eso hace mucho, claro”, al tiempo que todas estas estancias “te dan a conocer mucho mejor en todo toda España y en todo el mundo, da a conocer la existencia de un lugar como este municipio”.

Visitantes desde los cuatro confines

“Digo todo el mundo porque he tenido aquí también franceses, alemanes, italianos, portugueses, de Estados Unidos, o sea, que te puedo decir que ha pasado gente también extranjera”, lo que prueba el creciente calado que está teniendo el municipio y la comarca entera como foco de atracción turística.

En el caso de Inés Casa Rural se concitan clientes a lo largo del año con motivo de diferentes motivos, desde cazadores a amantes de las setas, ahora es habitual para quienes buscan el espectáculo de la berrea, sin olvidar otros aconteceres más locales como la Semana Santa o las Fiestas de Septiembre con su imborrable tradición taurina.